
Caso de estudio: The Four Corners Foundation
Conservar es una forma de proteger el futuro
Cómo Four Corners Foundation transformó la gestión de permisos ambientales en Montana: procesos más ágiles, información más precisa y un entorno natural mejor protegido.
Investigar, educar, empoderar
Four Corners Foundation (4CF) es una organización sin fines de lucro fundada en 2003, dedicada a promover el uso estratégico y consciente del agua en la cuenca del río Gallatin y otras regiones de Montana. Trabaja junto a los distritos de conservación locales para sostener el equilibrio entre la agricultura, la pesca deportiva y las comunidades que dependen de estos ríos.
Proteger antes de administrar
Montana es uno de los últimos lugares de Estados Unidos donde todavía existen cuencas de agua fría prácticamente intactas: hábitat crítico para la fauna silvestre y sustento de comunidades agrícolas que dependen de derechos de agua centenarios. Pero esa abundancia es frágil: el crecimiento poblacional, la expansión urbana y el cambio climático presionan sobre humedales y zonas inundables, y ponen en riesgo un equilibrio que le pertenece a la naturaleza misma.


Modernizar la gestión ambiental
Antes de que existiera un sistema digital, la gestión de permisos ambientales en Montana era 100% manual: papel, planillas y mucho tiempo en el medio. No había trazabilidad centralizada ni visibilidad histórica. Coordinar a solicitantes, administradores de distrito, inspectores y agencias dependía de ese circuito, con margen para que la información se perdiera en el camino.
Detrás de cada permiso hay algo más que un trámite administrativo: hay un vasto territorio donde conviven muchas realidades y donde cada decisión puede afectar a un ecosistema interconectado. La nieve actúa como reserva natural de agua: se acumula durante el invierno y se libera de a poco a lo largo de la primavera, cuando la tierra más la necesita. Pero el crecimiento poblacional y el cambio climático aceleran ese deshielo cada temporada y alteran un ritmo que la naturaleza reguló durante siglos. Cada permiso que se tramita incide, directa o indirectamente, en ese delicado equilibrio.
Cuando el proyecto llegó a AH no partimos de cero: heredamos una plataforma en etapa temprana, con dos tipos de usuario —administradores y solicitantes— y funcionalidades básicas ya construidas por otro equipo. El desafío era llevar el sistema al nivel que la organización necesitaba para operar con confianza. Eso implicaba fortalecer el producto, diseñar una experiencia a la medida de los distintos roles del sistema e integrar información histórica y vigente para dar mejor sustento a las decisiones de conservación.


Con información, tecnología y una planificación cuidadosa, es posible proteger estos recursos naturales y preservar el equilibrio del que depende una región entera.
Verlo de cerca cambia cómo lo valorás
Entender Montana implicaba estar ahí: recorrer la cuenca del río Gallatin, tomar dimensión real de su escala y comprender todo lo que está en juego.
Mejorar un sistema que ya estaba en uso implicaba trabajar codo a codo con quienes dependen de él todos los días. Antes de tocar una sola línea de código, pasamos tiempo con los administradores de distrito para entender en el terreno cómo gestionan cada permiso en la práctica.
Investigación en campo
Las mejoras se validaron y priorizaron junto a quienes usan el sistema todos los días, no sobre supuestos ni a la distancia.
Procesos de calidad
Ciclos estructurados de testing y regresión ayudaron a sostener la estabilidad del sistema a medida que se sumaban funcionalidades.

Trabajar con gente tan apasionada por lo que hace y por las causas que defiende es contagioso: despierta entusiasmo y hace que la causa se sienta propia.



El nombre no es casualidad: en gaélico antiguo, gilly significa guía de una expedición por la naturaleza o por un río. Describe con precisión el rol que cumple esta plataforma para quienes gestionan permisos sobre los ríos, humedales y zonas inundables de Montana.
Tecnología al servicio de los ríos de Montana
Gilly nació para escalar el proceso de autorización conocido como “solicitud conjunta 310” sin resignar rigurosidad ni control. Lo que empezó como un proyecto piloto para la cuenca del río Gallatin hoy es una plataforma estatal.
UX y experiencia de usuario de punta a punta
Rediseño de los flujos centrales, una interfaz renovada y funcionalidades hechas a medida para que el trabajo diario sea más simple y más eficiente.
Digitalización con IA
Extracción automática de datos desde los PDFs de permisos históricos y activos: elimina la carga manual, agiliza el completado de formularios e incorpora al sistema toda la información previa a Gilly.
Pantalla 1 de 5: Geolocalización de eventos
La información impulsa la acción
Es lo que tarda hoy un solicitante en completar un permiso en Gilly, frente al proceso manual anterior.
Desde que AH tomó el proyecto en enero de 2024, la cantidad de usuarios se triplicó, sin fricción de adopción.
Cada uno de esos distritos opera hoy sobre la plataforma Gilly.
Un registro histórico completo, digitalizado y centralizado en un mismo sistema.
Lo que trasciende
Cada permiso digitalizado, cada distrito que se suma a la plataforma y cada hora que un administrador le gana a la carga manual significan más tiempo y más foco redirigidos a lo que realmente importa: tomar decisiones informadas que permitan una gestión más eficiente de los ríos que sostienen la fauna, la agricultura y comunidades enteras.
Cuando AXIS HUMAN se sumó a este proyecto, asumimos algo más que un desafío de desarrollo de software. Hicimos propia una causa de conservación, con impacto real en uno de los ecosistemas de agua dulce más valiosos de Norteamérica.
“Un río es más que un atractivo: es un tesoro.”







